"Un estudio evaluó de forma retrospectiva los algoritmos de decisión terapéutica recomendados por la OMS para iniciar tratamiento antituberculoso en niños con sospecha de tuberculosis pulmonar. Utilizando datos individuales de casi 1,900 niños de cuatro cohortes pediátricas, los resultados mostraron que ambos algoritmos presentan una alta sensibilidad para detectar tuberculosis, pero una especificidad subóptima, lo que implica un riesgo de sobretratamiento. Aunque estos algoritmos pueden facilitar el inicio temprano del tratamiento, los hallazgos subrayan la necesidad de estudios prospectivos y de integrar nuevas herramientas diagnósticas para mejorar su precisión, especialmente la especificidad, en entornos clínicos reales."
por Laura Olbrich, Leyla Larsson, Rory Dunbar, Peter J. Dodd, Megan Palmer, Minh Huyen Ton Nu Nguyet, Marc d’Elbée, Anneke C. Hesseling, Norbert Heinrich, Heather J. Zar, Nyanda E. Ntinginya, Celso Khosa, Marriott Nliwasa, Valsan P. Verghese, Maryline Bonnet, Eric Wobudeya, Bwendo Nduna, Raoul Moh, Juliet Mwanga-Amumpere, Ayeshatu Mustapha, Guillaume Breton, Jean-Voisin Taguebue, Laurence Borand, Chishala Chabala, Olivier Marcy, James A. Seddon, Marieke M. van der Zalm, en representación del grupo de estudio Decide-TB, el Consorcio RaPaed-TB, el grupo de estudio Umoya, y el Consorcio TB Speed Introducción En 2023, casi 200,000 niños menores de 15 años murieron por tuberculosis, la mayoría sin recibir tratamiento adecuado. Los algoritmos de decisión terapéutica (ADT), desarrollados para facilitar el inicio rápido del tratamiento antituberculoso en niños, fueron recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2022, de forma condicional a su validación en diferentes cohortes y entornos. Realizamos una evaluación externa retrospectiva de los ADT de la OMS utilizando un conjunto de datos de participantes individuales (IPD). Métodos y resultados El IPD comprendió cuatro cohortes pediátricas, restringidas a niños con sospecha de TB pulmonar menores de 10 años, e incluyó niños en grupos de alto riesgo (niños que viven con VIH “NVCVIH”, niños con desnutrición aguda grave “DAG”, y niños menores de 2 años). Todos los niños del IPD fueron evaluados retrospectivamente utilizando tanto el ADT A (algoritmo que incluye radiografía de tórax) como el ADT B (sin radiografía de tórax), excluyendo el paso de triaje. Se determinó la precisión diagnóstica frente a un estándar de referencia compuesto (tuberculosis confirmada y no confirmada versus tuberculosis poco probable) y se reportaron sensibilidades y especificidades. De los 1,886 niños incluidos (RaPaed-TB: n = 740, Umoya: n = 474, TB-Speed VIH: n = 204, TB-Speed Descentralización: n = 468), la mediana de edad fue de 2.9 años (rango intercuartílico [RIC]: 1.3, 5.5), 741 (39.3%) tenían menos de 2 años, 382 (20.3%) eran NVCVIH, y 284 (15.1%) presentaban DAG. 281 (14.9%) tenían tuberculosis confirmada, 672 (35.6%) fueron clasificados como tuberculosis no confirmada (diagnóstico clínico con pruebas microbiológicas negativas), y 933 (49.5%) como tuberculosis poco probable. Para los ADT A y B, la sensibilidad fue de 84.3% (IC 95%: 74.8, 90.6) y 90.6% (IC 95%: 83.8, 94.7), respectivamente, con una especificidad de 50.6% (IC 95%: 30.4, 70.7) y 30.8% (IC 95%: 21.5, 42.0), respectivamente. Para el ADT A, la sensibilidad estimada en niños de grupos de alto riesgo fue menor que en niños de bajo riesgo (83.0%, IC 95%: 79.4%, 86.1% frente a 88.0%, IC 95%: 84.8%, 90.6%), mientras que hubo un aumento en la especificidad (50.0%, IC 95%: 44.9%, 55.1%; frente a 36.6%, IC 95%: 32.7%, 40.7%). Las tendencias fueron similares para el ADT B. Entre las limitaciones, la mayoría de los estudios diagnósticos sobre tuberculosis en niños, incluidos dos de los incluidos en el IPD, se realizan en hospitales de segundo o tercer nivel con alta capacidad de atención, por lo que la población objetivo podría diferir del IPD, lo que potencialmente limita la generalización de nuestros resultados. Conclusiones Esta evaluación externa retrospectiva de los ADT de la OMS en un amplio IPD muestra alta sensibilidad pero especificidad subóptima para ambos algoritmos, en línea con los metanálisis que originaron los algoritmos. Se necesitan estudios prospectivos que evalúen el algoritmo completo, incluyendo el paso de triaje. Además, la integración de nuevas herramientas diagnósticas dentro de los ADT debería tener como objetivo mejorar la precisión, en especial la especificidad.
