"Un importante hallazgo para la obstetricia: el uso concomitante de progesterona y cerclaje cervical vaginal puede reducir significativamente la pérdida del embarazo en mujeres con alto riesgo de parto prematuro, según un análisis del ensayo clínico C-STICH. Este gesto terapéutico combinado ofrece una luz de esperanza para mejorar los desenlaces neonatales y maternos en una población notoriamente difícil de tratar, marcando un precedente para futuras investigaciones y políticas de salud materna."
por Victoria Hodgetts Morton, R. Katie Morris, Philip Toozs-Hobson, Lee Middleton, Nicole Pilarski, Lilah Bell, Martha Hogg, Rebecca Man, Fidan Israfil-Bayli, Andrew Shennan, Nigel Simpson, Christoph Lees, Catherine Moakes Antecedentes El cerclaje cervical vaginal y la progesterona son tratamientos establecidos para prevenir la pérdida del embarazo y la prematuridad. Sin embargo, existen datos limitados que evalúen el efecto combinado de estas terapias. El objetivo de este estudio fue investigar la asociación entre el uso de progesterona o su ausencia en los resultados del embarazo en mujeres con alto riesgo de parto prematuro que habían recibido un cerclaje cervical vaginal. Métodos y hallazgos Este es un análisis secundario post hoc de mujeres reclutadas en el ensayo clínico aleatorizado C-STICH, que se llevó a cabo en 75 unidades obstétricas en el Reino Unido entre 2015 y 2021. En el estudio C-STICH, mujeres con embarazo único que recibieron un cerclaje cervical vaginal debido a antecedentes de pérdida del embarazo o parto prematuro, o indicación ecográfica, fueron aleatorizadas a cerclaje con sutura trenzada o monofilamento. El desenlace principal fue la pérdida del embarazo, definida como aborto espontáneo, muerte fetal o muerte neonatal en la primera semana de vida. En este análisis secundario, el desenlace primario fue la pérdida del embarazo, definida como aborto espontáneo y mortalidad perinatal (incluyendo cualquier muerte fetal o neonatal durante la primera semana de vida). Los desenlaces maternos secundarios incluyeron: aborto espontáneo y muerte neonatal no viable; muerte fetal; edad gestacional al parto; ruptura prematura de membranas antes del trabajo de parto; y sepsis. Los desenlaces neonatales secundarios incluyeron muerte neonatal temprana o tardía y sepsis. Para cada desenlace, se ajustaron modelos de regresión considerando variables pronósticas predefinidas. De las 2,048 mujeres reclutadas en C-STICH, 1,943 (95 %) tuvieron cerclaje vaginal y datos disponibles sobre el uso de progesterona. De estas, 834 (43 %) recibieron progesterona y 1,109 (57 %) no la recibieron. En las mujeres con datos disponibles sobre el desenlace primario, en nuestro análisis predefinido, la pérdida del embarazo ocurrió en 49 (5.9 %) de 832 mujeres que recibieron progesterona y en 91 (8.3 %) de 1,103 mujeres que no la recibieron (razón de riesgo ajustada* 0.70 [intervalo de confianza (IC) del 95 %: 0.50–0.99]; diferencia de riesgo ajustada –0.02 [IC del 95 %: –0.04 a –0.001], *ajustada por la indicación, antecedentes obstétricos, técnica quirúrgica y edad materna). Análisis exploratorios adicionales excluyendo a mujeres que tuvieron interrupción del embarazo por anomalías fetales demostraron una reducción no significativa del riesgo de pérdida del embarazo. Las principales limitaciones del estudio incluyen su diseño no aleatorizado y los posibles factores de confusión no conocidos asociados a la variabilidad en el uso de progesterona. Conclusión En mujeres con cerclaje cervical vaginal y tratamiento concomitante con progesterona, parece existir una asociación con una reducción del riesgo de pérdida del embarazo. Esta terapia combinada puede representar una oportunidad relevante para reducir aún más el riesgo de pérdida gestacional en esta cohorte de alto riesgo.
