"¿Qué pasa más allá del embarazo cuando la madre vive con cardiopatía congénita? En una cohorte poblacional de British Columbia (256,629 niños), la exposición intrauterina a cardiopatía congénita materna se asoció con mayor vulnerabilidad del desarrollo al ingreso escolar (25.2% vs 16.6%; aRR 1.28). El incremento apareció en varios dominios, incluyendo lenguaje/cognición y comunicación. El parto pretérmino explicó solo una fracción de la asociación, y las cardiopatías graves mostraron señales más marcadas. El estudio no separa por completo efectos intrauterinos de factores genéticos o familiares, pero abre una agenda clara para vigilancia y apoyos más personalizados."
por Muhammad Zakir Hossin, Anne Gadermann, Edit Nagy, Randip Gill, Monique Gagné Petteni, Jonas Faxén, Neda Razaz Antecedentes Mientras que la cardiopatía congénita (CHD, por sus siglas en inglés) materna se asocia con un mayor riesgo de desenlaces adversos del embarazo, se desconoce su impacto en el desarrollo infantil a largo plazo. Este estudio tuvo como objetivo investigar si la exposición intrauterina a CHD materna se asocia con vulnerabilidad del desarrollo infantil al ingreso escolar. Métodos y resultados Este estudio de cohorte basado en la población incluyó a 256,629 hijos únicos nacidos en British Columbia, Canadá, entre el 1 de enero de 1995 y el 31 de diciembre de 2016, con seguimiento mediante vinculación a encuestas del Early Development Instrument (EDI) calificadas por docentes, administradas en kindergarten alrededor de los 5–6 años de edad. Más del 90% de los niños inscritos en escuelas participantes completó el cuestionario. La vulnerabilidad del desarrollo se definió como una puntuación < percentil 10 en cualquiera de dos de los cinco dominios del EDI: salud física y bienestar, competencia social, madurez emocional, desarrollo del lenguaje y cognitivo, y comunicación y conocimientos generales. La asociación entre CHD materna y vulnerabilidad del desarrollo infantil se examinó mediante modelos de regresión de Poisson modificados, ajustados por edad materna al parto, paridad, país de nacimiento, estado civil, quintiles de ingreso del vecindario, trastornos psiquiátricos preexistentes y diabetes pregestacional. Se utilizó un método contrafactual de descomposición en cuatro vías para cuantificar la posible mediación y moderación por parto pretérmino. De los 256,629 niños (51.4% de sexo femenino) incluidos en el análisis, 456 (0.2%) estuvieron expuestos a CHD materna. Se identificó vulnerabilidad del desarrollo en 25.2% de los niños expuestos a CHD materna, en comparación con 16.6% entre los no expuestos. En el modelo ajustado, la CHD materna se asoció con un 28% mayor riesgo de vulnerabilidad del desarrollo (aRR 1.28; IC 95% [1.11, 1.48]) en comparación con no tener CHD materna. El aumento del riesgo se observó en múltiples dominios del desarrollo relacionados con salud física y bienestar (aRR 1.31; IC 95% [1.11, 1.54]), competencia social (aRR 1.22; IC 95% [1.02, 1.45]), desarrollo del lenguaje y cognitivo (aRR 1.39; IC 95% [1.13, 1.70]) y comunicación y conocimientos generales (aRR 1.33; IC 95% [1.09, 1.63]). El parto pretérmino medió solo alrededor del 8% de la asociación total. La CHD grave se asoció más fuertemente con vulnerabilidad del desarrollo (aRR 1.98; IC 95% [1.31, 3.00]) en comparación con CHD leve (aRR 1.19; IC 95% [1.00, 1.42]). Sin embargo, el estudio tuvo capacidad limitada para separar efectos intrauterinos de posibles influencias genéticas y familiares posnatales. Es posible cierto grado de clasificación errónea de CHD, lo cual probablemente sesgaría la asociación hacia la nulidad. Conclusiones En este estudio basado en la población, la CHD materna se asoció con vulnerabilidad del desarrollo infantil al ingreso escolar. Si bien se requiere más investigación para dilucidar los mecanismos, una vigilancia clínica reforzada y un apoyo adaptado para mujeres en edad reproductiva con CHD podrían ayudar a reducir el riesgo de vulnerabilidad del desarrollo en sus hijos.
