"Dolor y fiebre en el inicio del embarazo son escenarios comunes y clínicamente desafiantes. En una cohorte poblacional grande (más de 260 mil embarazos), este estudio evaluó si la exposición a AINE durante el primer trimestre se asocia con malformaciones congénitas mayores. Con ajuste por múltiples covariables y análisis de sensibilidad, no se observó incremento del riesgo global ni por sistemas orgánicos, incluso al explorar categorías de exposición acumulada. El trabajo aporta evidencia útil para la conversación riesgo-beneficio y para reducir incertidumbre en la práctica. Vale la pena revisar el artículo completo y sus límites metodológicos."
por Ariel Avraham Hasidim, Itamar Ben Shitrit, Daphna Idan, Tal Michael, Amalia Levy, Gali Pariente, Eitan Lunenfeld, Sharon Daniel Antecedentes El dolor y la fiebre son frecuentes al inicio del embarazo; sin embargo, su manejo plantea un importante dilema clínico. Aunque no se ha confirmado, estudios recientes han planteado inquietudes de seguridad respecto al acetaminofén. La evidencia sobre el uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINE) en el primer trimestre sigue siendo inconclusa. Esta incertidumbre ha dejado a los clínicos con evidencia limitada para orientar las decisiones terapéuticas. Este estudio evaluó la asociación entre la exposición a AINE en el primer trimestre y el riesgo de malformaciones congénitas mayores (MCM) en una gran cohorte poblacional de embarazos. Métodos y hallazgos Realizamos un estudio de cohorte retrospectivo, basado en la población, dentro del proyecto Southern Israeli Pregnancy Registry (siPREG), que incluyó todos los embarazos únicos de mujeres de 15 a 45 años que resultaron en nacidos vivos, mortinatos o interrupciones electivas por malformaciones fetales en el Soroka University Medical Center entre 1998 y 2018. Se excluyeron los embarazos expuestos a teratógenos establecidos, las gestaciones múltiples y aquellos con anomalías genéticas o cromosómicas documentadas. La exposición a AINE en el primer trimestre se definió a partir de las dispensaciones de farmacia (en conjunto y por agentes específicos). Las MCM se identificaron a partir de registros clínicos, de hospitalización y de interrupciones vinculados, hasta el primer año posnatal. Se estimaron puntajes de propensión utilizando covariables seleccionadas mediante un grafo acíclico dirigido, incluyendo edad materna, etnicidad, diabetes, indicación médica para el uso de AINE, exposición a otros antipiréticos, obesidad, tabaquismo, uso de ácido fólico, número de gestaciones, atención perinatal y año del embarazo. Se utilizó emparejamiento completo generalizado para equilibrar las covariables. Se obtuvieron razones de riesgo ajustadas mediante regresión de Poisson ponderada con G-computación y errores estándar robustos con conglomerados bidireccionales, agrupando conjuntamente por identificador materno y subclase de emparejamiento. Los análisis de sensibilidad incluyeron una evaluación dosis–respuesta a través de categorías de dosis diaria definida (DDD) y un análisis de punto de inflexión que evaluó el impacto de una posible clasificación errónea por uso no registrado de AINE de venta libre. Se incluyeron 264,858 embarazos únicos en la cohorte final; 20,202 (7.6%) estuvieron expuestos a AINE, principalmente ibuprofeno (5.1%), diclofenaco (1.6%) y naproxeno (1.2%). La exposición a AINE, en total y por agentes individuales, no se asoció con MCM en general (8.2% versus 7.0%; riesgo relativo ajustado tras emparejamiento (aRR) = 0.99 (IC 95% [0.90,1.10])) ni con MCM específicas por sistema orgánico, incluyendo cardiovasculares (aRR tras emparejamiento = 1.05 (IC 95% [0.92,1.20]), musculoesqueléticas (aRR tras emparejamiento = 1.03 (IC 95% [0.77,1.39])), del sistema nervioso central (aRR tras emparejamiento = 0.77 (IC 95% [0.53,1.11])), paladar hendido (aRR tras emparejamiento = 0.95 (IC 95% [0.47–1.91])), gastrointestinales (aRR tras emparejamiento = 1.03 (IC 95% [0.64–1.63])) y genitourinarias (aRR tras emparejamiento = 0.99 (IC 95% [0.72,1.35])) malformaciones. Los análisis dosis–respuesta no mostraron una asociación significativa con MCM a través de la exposición acumulada a AINE: a corto plazo (1–7 DDD, aRR tras emparejamiento = 1.06 (IC 95% [0.97,1.15]), a mediano plazo (8–21 DDD, aRR tras emparejamiento = 1.10 (IC 95% [0.99,1.22]) y a largo plazo (>21 DDD, aRR tras emparejamiento = 1.24 (IC 95% [0.94,1.63])). La principal limitación fue la posibilidad de una clasificación errónea menor de la exposición debido a la disponibilidad de ibuprofeno de venta libre, aunque los análisis de sensibilidad que simularon dicha clasificación errónea sugirieron un impacto mínimo en las estimaciones de riesgo. Conclusión En esta gran cohorte basada en la población, no encontramos evidencia que respalde una asociación entre la exposición a AINE en el primer trimestre y las MCM, lo que aporta evidencia tranquilizadora sobre su seguridad fetal en el embarazo temprano.
