"La preocupación por muerte súbita tras vacunación COVID-19 sigue circulando pese a la evidencia limitada. Este estudio poblacional en Ontario evaluó personas de 12 a 50 años sin enfermedad cardiovascular documentada y comparó 4,963 muertes súbitas con controles emparejados. En el análisis principal, la vacunación previa no se asoció con mayor riesgo; los resultados fueron consistentes en múltiples análisis de sensibilidad, incluyendo una serie de casos autocontrolada sin aumento en las 6 semanas posteriores a cada dosis. Aun con limitaciones (causa no confirmada en muertes extrahospitalarias, confusión residual), aporta un mensaje relevante para la comunicación de riesgo basada en datos."
por Husam Abdel-Qadir, Hardil Anup Bhatt, Sarah Swayze, Michael Paterson, Dennis T. Ko, David N. Juurlink, Jeffrey C. Kwong Antecedentes Las vacunas contra la COVID-19 pueden causar eventos adversos raros pero graves, como miocarditis y trombocitopenia trombótica inmunitaria. A pesar de la falta de evidencia sólida, se ha expresado preocupación de que la vacunación contra la COVID-19 pudiera conducir a muerte súbita en adultos jóvenes sanos. Estudiamos la asociación entre la vacunación contra la COVID-19 y la muerte súbita en personas aparentemente sanas de 12 a 50 años. Métodos y hallazgos Realizamos un estudio poblacional de casos y controles utilizando conjuntos de datos administrativos vinculados de residentes de Ontario, Canadá que estaban vivos al 1 de abril de 2021. Excluimos a individuos mayores de 50 años y a aquellos con enfermedad cardiovascular documentada, enfermedad mental o enfermedades que predisponen a resultados adversos por COVID-19. Definimos los casos como aquellos con muerte extrahospitalaria o muerte dentro de las 24 horas posteriores a la presentación en el hospital con diagnóstico final de paro cardíaco entre el 1 de abril de 2021 y el 30 de junio de 2023. Emparejamos cada caso con cinco controles por edad, sexo, región de residencia y quintil de ingresos del vecindario. Utilizamos regresión logística condicional para evaluar la asociación entre muerte súbita y vacunación previa contra la COVID-19 tras ajustar por múltiples posibles factores de confusión (pruebas positivas para coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave [SARS-CoV-2], número de pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para SARS-CoV-2, vacunación contra influenza, comorbilidades comunes). Se realizaron análisis de sensibilidad con distintas definiciones de la exposición y subconjuntos de casos (con sus controles emparejados). Otro análisis de sensibilidad utilizó una serie de casos autocontrolada modificada (SCCS) de individuos vacunados que cumplieron la definición de caso durante el periodo de estudio, con hasta tres dosis de cualquier vacuna contra la COVID-19. De 6,365,451 individuos elegibles, identificamos 4,963 (0.08%) casos que cumplieron nuestra definición de muerte súbita (mediana de edad 36 años, 74.4% hombres). En el análisis principal, la vacunación contra la COVID-19 se asoció con un menor riesgo de muerte súbita (odds ratio ajustado [aOR] = 0.57; intervalo de confianza (IC) del 95% [0.53, 0.61]; p < 0.001). Los hallazgos fueron consistentes para la vacunación contra la COVID-19 dentro de las seis semanas previas a la muerte (aOR = 0.63; IC95% [0.55, 0.72]; p < 0.001) y en análisis de sensibilidad limitados a personas <40 años (aOR = 0.53; IC95% [0.48, 0.58]; p < 0.001), a quienes fallecieron en el hospital o en el departamento de urgencias (aOR = 0.71; IC95% [0.55, 0.91]; p = 0.006), y tras excluir muertes relacionadas con opioides (aOR = 0.57; IC95% [0.51, 0.64]; p < 0.001). El análisis de sensibilidad SCCS no mostró diferencias significativas en la tasa de muerte súbita en las 6 semanas posteriores a la primera (incidencia relativa (IR) 0.87; IC95% [0.54, 1.40]; p = 0.57), segunda (IR 0.94; IC95% [0.57, 1.57]; p = 0.82) o tercera (IR 0.87; IC95% [0.37, 2.05]; p = 0.10) dosis de la vacuna contra la COVID-19. Las limitaciones del estudio incluyen la imposibilidad de confirmar la causa de las muertes extrahospitalarias y la confusión residual debida a diferencias en las conductas de búsqueda de atención sanitaria en el análisis de casos y controles. Conclusiones Estos hallazgos no respaldan la hipótesis de que las vacunas contra la COVID-19 incrementen el riesgo de muerte súbita cardíaca en adultos jóvenes sanos.
